28 de febrero de 2010

El Muro

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Me enviaron este correo que me ministró y quiero compartirlo con todos los Perlanautas. En verdad que uno ora muchas veces ordenándole a Dios el medio para completar un objetivo, pero no oramos por el objetivo mismo que debe ser el fin de toda oración.

Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían atracarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria al Creador: "Dios todopoderoso has que tus ángeles bajen y tapen la entrada, para que no entren a matarme". En ese momento escuchó a los hombres acercándose a la cueva en la que el se encontraba, y vio que apareció una arañita. La arañita empezó a tejer una telaraña en la entrada.
El hombre volvió a elevar otra plegaria, esta vez mas angustiado: "Señor te pedí ángeles, no una araña". Y continuó: "Señor por favor, con tu mano poderosa coloca un muro fuerte en la entrada para que los hombres no puedan entrar a matarme". Abrió los ojos esperando ver el muro tapando la entrada, y observó a la arañita tejiendo la telaraña. Estaban ya los malhechores ingresando en la cueva anterior de la que se encontraba el hombre y este quedó esperando su muerte. Cuando los malhechores estuvieron frente a la cueva, ya la arañita había tapado toda la entrada. Entonces se escucho esta conversación: Primer hombre: - Camina, entremos a esta cueva. Segundo hombre: - No. Mira que hay telarañas, nadie ha entrado en esta cueva. Sigamos buscando en las otras. Pedimos cosas que desde nuestra perspectiva humana son lo que necesitamos, pero Dios nos da aquellas pequeñas cosas que se pueden volver grandes. Como en esta lectura, a veces pedimos muros para estar seguros, pero Dios en cambio nos pide además confianza en Él, para dejar que su poder se manifieste y haga que algo como una telaraña nos de la misma protección que una muralla. Si has pedido un muro y no ves mas que una telaraña recuerda que Dios sabe lo que cada uno de nosotros realmente necesita. Confía en Él y Él hará.

26 de febrero de 2010

Mis PALABRAS NO PASARAN

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VIGENCIA
MATEO 24:35 “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”
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¿Cuántas veces te han hecho o tú has hecho promesas? ¿Cuántas veces en tu vida te dijeron: -“Te doy mi palabra...-”, y luego te fallaron y no cumplieron lo prometido?

Muchas veces nosotros hacemos lo mismo: Damos la palabra de algo que luego no cumplimos, sea un préstamo, un compromiso, una relación de noviazgo, un negocio, en la amistad, una cita, etc., etc., etc.

El engaño y la falsedad vienen a veces vestidos de seguridad. A simple vista la persona parece que va a cumplir con todo lo prometido o pactado, pero llegado el momento, nos vemos enfrentados a una triste realidad.

La experiencia de la vida nos lleva cada vez a desconfiar y creerle menos a la gente. Por cierto no debemos generalizar, pero a medida que el tiempo pasa vemos un aumento de la deslealtad y el incumplimiento de las palabras.

¡Menos mal que ésto no pasa con el Señor! El sí es un Dios de palabra, pues cumple todo lo que ha prometido. Sus palabras son tan fieles y estables que el pasaje de este día dice que, aún cuando el cielo y la tierra ya no existan, Su Palabra continuará siendo la misma.

Quizás tú has sido engañad@ más de una vez y te has transformado en un ser "incrédul@", incapaz de volver a creer en la palabra de nadie. ¿Sabes una cosa? El único que no te puede fallar es el Señor ¿No será tiempo ya de empezar a confiar en Su poderosa Palabra?

CONFESION DE FE: CONFIO EN LA PALABRA DE DIOS Y NUNCA SERE DEFRAUDADO POR EL SEÑOR

ORACION:
Señor. Tú conoces, las malas experiencias que he tenido con aquellos que me han fallado en lo que habían prometido previamente. Te pido en este momento que saques de mi todo espíritu de desconfianza y descreimiento, y me des fe para confiar en Ti y en Tu Palabra infalible. ¡Gracias Señor porque Tu no fallas! Por Cristo nuestro Señor, amén.

DE FE EN FE

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El amor de lujo de Dios
Kenneth Copeland
Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios.
– Deuteronomio 28:2
Hay creyentes que esperan muy poco de Dios en cuanto a lo material. Confían en que Él les dará alimento y vestido, pero no confían en que se los dará en abundancia.
Por alguna razón, se han formado la idea de que Dios es un viejo tacaño que les dará algo más que harapos para vestir y frijoles para comer. Pero eso no fue lo que el Señor dijo. En Mateo capítulo 6 Jesús dice que Dios nos vestiría mejor que a Salomón. Esas palabras son suficientes para demostrar que Dios quiere no solo darnos las cosas básicas de la vida, sino también bendecirnos abundantemente. Yo lo sé por experiencia personal.
Un día - hace algunos años - , llegué a la casa y encontré dos automóviles costosos estacionados a la entrada del garaje. Me los habían regalado unos hermanos que habían sido bendecidos por el Señor por medio de mi ministerio. Me quedé estupefacto. "Señor - le dije - , no necesito estos automóviles. No te los había pedido, y no están dentro de mis planes. ¿Qué están haciendo aquí?"
Entonces el Señor me habló al corazón, diciendo: "¿No has leído alguna vez el pasaje en Deuteronomio que dice que las bendiciones vendrán y alcanzarán a quienes oigan mi voz?"
"Sí", le respondí.
"Bueno, hijo - me dijo Él - tú acabas de ser alcanzado".
¿Estoy diciendo que Dios me dio esos automóviles costosos sólo para que los disfrutara? Sí, eso es exactamente lo que estoy diciendo.
En 1 Timoteo 6:17 dice que Dios "nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos". Dios es un Padre amoroso que se complace grandemente en bendecir a sus hijos. Desde nuestro punto de vista, Él es demasiado generoso. Pero no se inquiete por ello, Él puede darse ese lujo.
Una vez que usted de veras crea en la generosidad de Dios y oiga su voz, las bendiciones lo alcanzarán también a usted.
Scripture Reading: 1 Reyes 10:1-24
1ra. de Reyes
Capítulo 10
10:1 Oyendo la reina de Sabá la fama que Salomón había alcanzado por el nombre de Jehová, vino a probarle con preguntas difíciles.
10:2 Y vino a Jerusalén con un séquito muy grande, con camellos cargados de especias, y oro en gran abundancia, y piedras preciosas; y cuando vino a Salomón, le expuso todo lo que en su corazón tenía.
10:3 Y Salomón le contestó todas sus preguntas, y nada hubo que el rey no le contestase.
10:4 Y cuando la reina de Sabá vio toda la sabiduría de Salomón, y la casa que había edificado,
10:5 asimismo la comida de su mesa, las habitaciones de sus oficiales, el estado y los vestidos de los que le servían, sus maestresalas, y sus holocaustos que ofrecía en la casa de Jehová, se quedó asombrada.
10:6 Y dijo al rey: Verdad es lo que oí en mi tierra de tus cosas y de tu sabiduría;
10:7 pero yo no lo creía, hasta que he venido, y mis ojos han visto que ni aun se me dijo la mitad; es mayor tu sabiduría y bien, que la fama que yo había oído.
10:8 Bienaventurados tus hombres, dichosos estos tus siervos, que están continuamente delante de ti, y oyen tu sabiduría.
10:9 Jehová tu Dios sea bendito, que se agradó de ti para ponerte en el trono de Israel; porque Jehová ha amado siempre a Israel, te ha puesto por rey, para que hagas derecho y justicia.
10:10 Y dio ella al rey ciento veinte talentos de oro, y mucha especiería, y piedras preciosas; nunca vino tan gran cantidad de especias, como la reina de Sabá dio al rey Salomón.
10:11 La flota de Hiram que había traído el oro de Ofir, traía también de Ofir mucha madera de sándalo, y piedras preciosas.
10:12 Y de la madera de sándalo hizo el rey balaustres para la casa de Jehová y para las casas reales, arpas también y salterios para los cantores; nunca vino semejante madera de sándalo, ni se ha visto hasta hoy.
10:13 Y el rey Salomón dio a la reina de Sabá todo lo que ella quiso, y todo lo que pidió, además de lo que Salomón le dio. Y ella se volvió, y se fue a su tierra con sus criados.
10:14 El peso del oro que Salomón tenía de renta cada año, era seiscientos sesenta y seis talentos de oro;
10:15 sin lo de los mercaderes, y lo de la contratación de especias, y lo de todos los reyes de Arabia, y de los principales de la tierra.
10:16 Hizo también el rey Salomón doscientos escudos grandes de oro batido; seiscientos siclos de oro gastó en cada escudo.
10:17 Asimismo hizo trescientos escudos de oro batido, en cada uno de los cuales gastó tres libras de oro; y el rey los puso en la casa del bosque del Líbano.
10:18 Hizo también el rey un gran trono de marfil, el cual cubrió de oro purísimo.
10:19 Seis gradas tenía el trono, y la parte alta era redonda por el respaldo; y a uno y otro lado tenía brazos cerca del asiento, junto a los cuales estaban colocados dos leones.
10:20 Estaban también doce leones puestos allí sobre las seis gradas, de un lado y de otro; en ningún otro reino se había hecho trono semejante.
10:21 Y todos los vasos de beber del rey Salomón eran de oro, y asimismo toda la vajilla de la casa del bosque del Líbano era de oro fino; nada de plata, porque en tiempo de Salomón no era apreciada.
10:22 Porque el rey tenía en el mar una flota de naves de Tarsis, con la flota de Hiram. Una vez cada tres años venía la flota de Tarsis, y traía oro, plata, marfil, monos y pavos reales.
10:23 Así excedía el rey Salomón a todos los reyes de la ti
...

24 de febrero de 2010

Que es la Biblia

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¿QUÉ ES LA BIBLIA?
El significado de la palabra Biblia
Hay varias maneras de responder a esta pregunta. Una de ellas consiste en explicar el significado de la palabra Biblia.
Biblia es una palabra de origen griego (el plural de biblion, «papiro para escribir» y también «libro»), y significa literalmente «los Libros». Del griego, ese término pasó al latín, y a través de él a las lenguas occidentales, no ya como nombre plural, sino como singular femenino: la Biblia, es decir, el Libro por excelencia. Con este término se designa ahora a la colección de escritos reconocidos como sagrados por el pueblo judío y por la iglesia cristiana.
La Biblia está dividida en dos partes de extensión bastante desigual, llamadas habitualmente Antiguo y Nuevo Testamento. A primera vista, la palabra «testamento» se presta a un equívoco, porque no se ve muy bien en qué sentido puede aplicarse a la Biblia. Sin embargo, la dificultad se aclara si se tiene en cuenta la vinculación de la palabra latina testamentum con el hebreo berit, «pacto» o «alianza».
Berit es uno de los términos fundamentales de la teología bíblica. Con él se designa el lazo de unión que el Señor estableció con su pueblo en el monte Sinaí. A este pacto, alianza o lazo de unión establecido por intermedio de Moisés, los profetas contrapusieron una «nueva alianza», que no estaría escrita, como la antigua, sobre tablas de piedra, sino en el corazón de las personas por el Espíritu del Señor (Jer 31.31–34; Ez 36.26–27). De ahí la distinción entre la «nueva» y la «antigua alianza»: la primera, sellada en el Sinaí, fue ratificada con sacrificios de animales; la segunda, incomparablemente superior, fue establecida con la sangre de Cristo.
Ahora bien, el término hebreo berit se tradujo al griego con la palabra diatheke, que significa «disposición», «arreglo», y de ahí «última disposición» o «última voluntad», es decir, «testamento». De este modo, la versión griega de la Biblia, conocida con el nombre de Septuaginta o traducción de los Setenta (LXX), quiso poner de relieve que el pacto o alianza era un don y una gracia de Dios, y no el fruto o el resultado de una decisión humana.
La palabra griega diatheke fue luego traducida al latín por testamentum, y de allí pasó a las lenguas modernas. Por eso se habla corrientemente del Antiguo y del Nuevo Testamento.
A la Biblia se le da también el nombre de Sagrada Escritura. En el judaísmo, en cambio, se le designa con la palabra tanak, que en realidad es una sigla formada con las iniciales de Torah, NƒbiLa Biblia, Palabra de Dios
La otra respuesta no se contenta con explicar el significado de una palabra, sino que da otro paso y trata de penetrar más en la realidad profunda de la Biblia: la Biblia es la Palabra de Dios.
En la Biblia se encuentran mensajes de los profetas, palabras de Jesús y testimonios de los apóstoles. Los profetas, Jesús y los apóstoles actuaron y hablaron en distintas épocas y en circunstancias muy diversas. Pero todos anunciaron la Palabra de Dios.
Los profetas se presentaron como testigos y mensajeros de la Palabra, y así lo expresaron muchas veces de manera inequívoca, por ejemplo, cuando introducían sus mensajes con la frase: «Así dice el Señor». (Cf. Jer 1.9–10a: «Entonces el Señor extendió la mano, me tocó los labios y me dijo: ‘Yo pongo mis palabras en tus labios’».)1{1 Las citas bíblicas son de la versión Dios Habla Hoy, segunda edición, de las Sociedades Bíblicas Unidas. Cuando se cita otra versión, se colocan sus iniciales inmediatamente después de la cita.}
Después de haber comunicado su Palabra por medio de los profetas, Dios se reveló en la persona y en la obra redentora de Jesús, como lo expresa la Carta a los Hebreos (1.1–2): «En tiempos antiguos Dios habló a nuestros antepasados muchas veces y de muchas maneras por medio de los profetas. Ahora, en estos tiempos últimos, nos ha hablado por su Hijo».
Jesucristo, la Palabra hecha carne (Jn 1.14), dio testimonio de lo que había visto y oído junto al Padre (Jn 1.18; cf.{cf. compárese} Mt 11.27), y envió a sus discípulos diciéndoles: «El que los escucha a ustedes, me escucha a mí; y el que los rechaza a ustedes, me rechaza a mí; y el que me rechaza a mí, rechaza al que me envió» (Lc 10.16).
Los apóstoles, a su vez, fueron testigos oculares y servidores de la Palabra (Lc 1.2). Ellos fueron elegidos de antemano por Dios (Hch 10.41–42), y a ellos se les confió la misión de anunciar la Palabra de Dios a todo el mundo (Mc 16.15).
Este mensaje de los profetas, de Jesús y de los apóstoles fue luego consignado por escrito, y así nació la Biblia, que es la Palabra de Dios encarnada en un lenguaje humano. Ella, como Jesucristo, es plenamente divina y plenamente humana, sin que lo divino ceda en detrimento de lo humano, ni lo humano de lo divino.
Ahora bien: la palabra es la acción de una persona que expresa algo de sí misma y se dirige a otra para establecer una comunicación.
1. Si analizamos por partes los elementos de esta definición, vemos que hablar es, en primer lugar, dirigirse a otro. El que habla, por el simple hecho de dirigir la palabra a otra persona (y aunque no lo diga expresamente), está manifestando la voluntad de ser escuchado y comprendido, de obtener una respuesta, de lograr que su palabra no caiga en el vacío.
Dicho de otra manera: toda palabra interpela al destinatario del mensaje; es invitación, llamado, interpelación. El ser de la palabra es esencialmente «para-otro», tiene un carácter interpersonal y oblativo.2{2 Oblativo es el adjetivo de oblación. Esta palabra significa «el acto de ofrecer algo a Dios; ofrenda y sacrificio que se hace a Dios».}
La orientación hacia el destinatario del mensaje, generalmente sobreentendida, aflora a veces de manera explícita y se expresa en palabras y en giros sintácticos, de un modo especial, en los vocativos y en los imperativos.
Así, cuando el Señor dice «¡Abraham, Abraham!» (Gn 22.11) o «¡Moisés, Moisés!» (Ex 3.4), lo que hace es atraer la atención del que va a ser su interlocutor. Todavía no le ha comunicado nada. Lo llama simplemente para obtener de él una respuesta y establecer de ese modo el circuito de la comunicación. Porque sin ese llamado previo, y sin la respuesta del interlocutor, no habría diálogo posible.
De igual manera, el que pide algo, o da una orden con un imperativo, apunta en forma directa al destinatario del mensaje: «Ve a lavarte al estanque de Siloé», le dice Jesús al ciego de nacimiento, y esta orden provoca en él una respuesta inmediata: «El ciego fue y se lavó» (Jn 9.7).
2. Además, toda palabra comunica algo. Los interlocutores intercambian siempre algún tipo de información, y hasta la conversación más trivial versa sobre algún tema. El tema de la conversación, el significado de las palabras, la noticia que se quiere comunicar, dan un contenido al mensaje.
3. Por su misma dinámica interna, la palabra tiende a convertirse en diálogo entre un yo y un tú. Es verdad que muchas veces empleamos el lenguaje por razones prácticas, de manera que la comunicación se establece casi siempre en un contexto utilitario y más bien superficial. Además, la comunicación fracasa muchas veces porque las personas no se abren al diálogo sino que se encierran en su propio egoísmo, o porque la buena disposición de una persona no encuentra en la otra una acogida o un eco favorable.
Por lo tanto, el encuentro personal puede adquirir distintos grados de profundidad, o puede incluso frustrarse por la falta de receptividad y de correspondencia en alguna de las partes. Pero también hay veces en que el encuentro se realiza plenamente, ya que la palabra y la respuesta se convierten en un diálogo auténtico y recíproco de comunión y de mutuo compromiso. Sólo en el encuentro amoroso puede darse esta perfecta reciprocidad, que es fruto de una revelación y de un don, por una parte, y de una acogida franca y abierta, por la otra.
Estos aspectos del lenguaje humano se aplican analógicamente a la Palabra de Dios. O expresado de otra manera: este encuentro y este diálogo se vuelven a encontrar en el plano infinitamente más elevado de la revelación de Dios y de la fe.
La Palabra de Dios posee un contenido: Es la buena noticia por excelencia, el evangelio de la salvación. Así puede apreciarse, por ejemplo, en los pasajes siguientes:
«Oye, Israel: El Señor nuestro Dios es el único Señor.
Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas». (Dt 6.4–5)
«Ama a tu prójimo como a ti mismo». (Lv 19.18; Ro 13.9)
«Si con tu boca reconoces a Jesús como Señor, y con tu corazón crees que Dios lo resucitó, alcanzarás la salvación». (Ro 10.9)
Estos tres pasajes expresan contenidos fundamentales del mensaje bíblico, como son el mandamiento principal (cf.{cf. compárese} Mt 22.34–40) y la profesión de fe en Cristo (cf.{cf. compárese} 1 Co 15.1–7).
Pero no basta escuchar con los oídos, porque la Palabra de Dios interpela, quiere ser acogida interiormente, reclama una respuesta.
Esa respuesta es la fe. Mediante la fe, que acoge el mensaje de la Palabra, se realiza el encuentro con el Dios viviente. Y esta respuesta de la fe hace que la Palabra de Dios - creída, proclamada y vivida individual y eclesialmente- llegue a ser una fuerza eficaz en la historia.
La Palabra de Dios es también eficaz: «…tiene vida y poder. Es más aguda que cualquier espada de dos filos, y penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta lo más íntimo de la persona;…» (Heb 4.12).
«Así como la lluvia y la nieve bajan del cielo, y no vuelven allá, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, y producen la semilla para sembrar y el pan para comer, así también la palabra que sale de mis labios no vuelve a mí sin producir efecto, sino que hace lo que yo quiero y cumple la orden que le doy». (Is 55.10–11)
Esta Palabra tiene tanta eficacia porque Dios actúa desde el exterior y también en el interior de las personas. A diferencia de los seres humanos, que sólo disponen de la fuerza expresiva y significativa del lenguaje, el Espíritu de Dios penetra en el interior de las personas y allí realiza su acción más profunda.
Para referirse a esta eficacia, la Escritura habla de una revelación especial (Mt 11.25), de una luz que Dios hace brotar en nuestro corazón (2 Co 4.6), y de una atracción interior (Jn 6.44).
Por la acción del Espíritu Santo, Dios puede infundir en el espíritu humano una luz que lo incline a aceptar confiadamente el testimonio divino. La iniciativa parte siempre de Dios. De él proceden el mensaje de la salvación y la capacidad para dar una respuesta de fe a ese mensaje.
La Palabra de Dios y la fe son, por lo tanto, esencialmente interpersonales. El que acoge la Palabra y permanece en ella, de siervo pasa a ser hijo y amigo, y se inicia en los secretos del Padre, que el Hijo y el Espíritu son los únicos en conocer. No cabe imaginar un encuentro humano que alcance tanta hondura de intimidad y de comunicación.

Linaje Escogido

CON EL EXITO ASEGURADO

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¿HACIA DÓNDE TE DIRIGES...?
Reflexiones - Renuevo de Plenitud

EFESIOS 2:10 “Porque somos hechura suya, criados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó para que anduviésemos en ellas.”

El motivador Steve Chandler reportero de deportes en 1976 entrevistó a un físico-culturista y aspirante a actor llamado Arnoldo Schwarzenegger.

Chandler recuerda que le preguntó: -"¿Hacia dónde te diriges y cuál es una de tus metas?-". Con una voz calmada Schwarzenegger respondió: -"Camino hacia la meta de ser el actor número 1 de Hollywood”-. Para ese entonces su imagen no prometía mucho. Su acento australiano y su figura monstruosa no prometían mucha aceptación de las audiencias futuras.

Steve se lo dijo y Arnoldo le respondió. –“Para llegar a esa meta estoy usando el mismo método que usé en el físico-culturismo y este método consiste en crear una visión de mi mismo y de lo que quiero ser y entonces comenzar a vivir dentro de esa pintura mental como si eso fuera verdad.”-

Esto suena ridículamente simple, pero dentro de esa simpleza, Schwarzenegger caminó y llegó a ser no solo un artista reconocido mundialmente sino ahora gobernador de California.

Tenemos a veces una imagen distorsionada de nosotros mismos y nos olvidamos que somos el producto de la mano de Dios. Cuando comenzamos a caminar en el sendero de lo expresado por Dios, vamos a conocerlo y a comprenderlo y todas las otras mentiras que gente amiga nos ha dicho comienza a derrumbarse. La Palabra de Dios nos dice en Romanos 8:28 “Sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, a los cuales él ha llamado de acuerdo con su propósito.”

Nunca dejes que el héroe que Dios creó en ti, se ahogue en las corrientes tumultuosas de quienes te quieren inundar. ¡Cree en el Señor, vive como El y para El y triunfarás!
www.RenuevoDePlenitud.com

ORACIÓN: Señor, en este día me acerco a Ti para pedirte que me ayudes a alcanzar las metas que me he trazado y que éstas sean de Tu agrado. Confío en Ti, Señor y sé que me ayudarás. Gracias por las muestras de Tu amor. Por Cristo Jesús, amén.

23 de febrero de 2010

MI HERENCIA EN CRISTO

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Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos. Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre! Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo. Gálatas 4:4-7

Cobra animo esfuérzate con ahínco y no mires las veces que has caído, debilitado o posibles derrotas, levántate las veces que sean necesarias pues tu perteneces a la herencia venidera siendo esta redimida, pagada a precio de sangre en Cristo Jesús. Así como tienes un apellido en este mundo que adonde quiera que te muevas o hagas ese apellido te acompañará, de la misma forma está el nombre de Dios sobre tu vida hasta que venga el tiempo del cumplimento de tu herencia. Solo esfuérzate con ahínco y conocerás la fidelidad de Dios en otra dimensión.

Dios te bendiga en este día.

D.S.


22 de febrero de 2010

NO DIEZ VOLUNTARIOS - ¡TODOS!

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En cierta ocasión Napoleón Bonaparte se paró delante de sus soldados, y dijo: “Deseo diez hombres para que desempeñen una misión peligrosa, en la cual probablemente morirán. ¡Adelante, voluntarios!” No solamente diez hombres accedieron, sino todos los cien que estaban ahí, dieron un paso al frente en respuesta a la petición de su emperador. --¿Estás dispuesto a acceder al llamado que Jesús te hace?

Cuatro palabras que dan resultado

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Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá. Marcos 11:24
Creer: esa es la clave para todo en el reino de Dios. Es la manera en que nos conectamos al poder del Dios Todopoderoso. La mayoría de nosotros sabemos eso, pero ¿sabemos cómo ponerlo en práctica? En realidad es más fácil de lo nos imaginamos. Es tan fácil como decir: "creo que lo recibiré". Algo sucede en su espíritu cuando dice esas palabras. No entiendo cómo, pero es así.
No entiendo cómo mi sistema digestivo sabe qué hacer cuando trago algo, pero lo hace. Todo lo que tengo que hacer es ingerir un poco de comida y empieza a trabajar. No tengo que forzarlo ni tengo que sentirlo, simplemente sucede. Esa es la manera en que está hecho el cuerpo. Su fe se libera casi de la misma manera cuando usted se alimenta de las preciosas promesas de Dios y las "traga" en su espíritu y dice: "creo que lo recibiré". No tiene que forzarla ni tiene que sentirla, simplemente sucede. El espíritu nacido de nuevo está hecho de esa manera. Cuando repite con su boca: creo que recibiré mi sanidad, o: creo que mis necesidades económicas serán colmadas", y luego cita los pasajes bíblicos que respaldan esas confesiones, la fe se libera para traer el poder que satisface esas necesidades. Como dice el Dr. Kenneth Hagin, usted necesita "mantener el interruptor de la fe encendido". Gloria y yo hemos descubierto que confesar en voz alta las palabras "creo que lo recibiré" es una manera de mantenerlo encendido. Lo decimos cuando oramos, lo decimos cuando alabamos a Dios, lo decimos cuando leemos la Palabra. Lo decimos especialmente en las tinieblas, cuando parece que no vamos a recibir nada. Cuando todo parece que va de mal en peor, lo confesamos aún en voz más alta: "creo que lo recibiré". ¿Quiere activar hoy su fe? Entonces haga de estas cuatro palabras las más importantes de su vocabulario. Dígalas todos los días. Pronto descubrirá, tal como nosotros lo hicimos, que dan resultado.

20 de febrero de 2010

BREVE RECORRIDO POR EL TABERNACULO. EL PLAN DE DIOS.

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Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos. Éxodo 25:8

Desde el principio el plan de Dios ha sido habitar en medio del hombre, tener una relación, confianza e intimidad en un lazo de amor como lo sería un padre con su primera niñita de dos añitos, así como la tuvo Adán con el Señor en el huerto.
El pasaje nos habla de un lugar tan especial llamado el tabernáculo de moisés, Dios siendo el Arquitecto ordena a los edificadores Moisés, Bezaleel y Aholiab que lo construyan (éxodo 31). En todo este terreno santo, Dios se manifestaba a su pueblo. Este tabernáculo no estaba fijo en un lugar del desierto sino que también era trasladado a donde la nube los guiara para acampar.

La gran parte del tabernáculo estaba hecho de madera de acacia la cual florecía en áreas desérticas y estériles de Egipto. Aquí el Señor nos estaba revelando su plan, esta madera por ser incorruptible tipificaba a Cristo la cual procedente de Egipto, este tipificaba el mundo. Así Dios siendo Dios, en su teofanía se hizo carne para luego retoñar como vástago de las raíces de Isaí padre de David en este mundo. (Isaías 11:1, Juan 1:1; 13).
Nacemos en este mundo corruptible en medio de cosas depravantes e inmorales, nos vemos expuestos a practicar las mismas cosas porque nuestra naturaleza por herencia es adánica, pero al igual que la acacia en un lugar desértico y desolado podemos hacer la diferencia y mostrar vida y esperanza donde sea que nos encontremos.

Este lugar tan especial donde el sumo sacerdote era quien tenía la cercanía más intima con el Señor, el mismo era quien recibía la palabra para el pueblo, corriendo este el riesgo de que si no estaba limpio de pecado entonces moría.

Los muebles que conformaban el tabernáculo eran, el altar del holocausto, el lavacro, el candelero de oro, la mesa de los panes, el altar del incienso y el arca del pacto. Estos muebles estaban distribuidos en tres compartimientos: Atrio, Lugar Santo y Lugar Santísimo.
Lo sorprendente de esta revelación progresiva de Dios es que la posición de estos muebles nos graficaba la Cruz de Cristo.
Y de la misma manera la Cruz era revelada en el campamento de las 12 tribus alrededor del tabernáculo. Estas estaban divididas en cuatros grupos:

AL ESTE: Las tribus de Judá, Isacar y Zabulon acampaban bajo el estandarte del León. Números 2:3-9.
Al OESTE: Las tribus de Efraín, Manases y Benjamín acampaban bajo el estandarte del Buey. Numero 2:18-24.
AL NORTE: Las tribus de Dan, Aser y Neftalí acampaban bajo el estandarte del Águila. Números 2:25-31.
AL SUR: Las tribus de Rubén, Simeón, y Gad acampaban bajo el estandarte del Hombre. Números 2:10-16.

Pero además de la Cruz revelada vemos aquí que en cada estandarte se muestra la cara de los cuatros seres vivientes de: Ezequiel 1 y Apocalipsis 4:5.

Por otro lado: Los antiguos sugirieron que las 4 imágenes en las banderas representan los 4 evangelios:
 El León representa a Mateo mostrando a Jesús como Rey;
 El buey representa a Marcos, mostrando a Jesús como siervo
 El hombre representa a Lucas, mostrando a Jesús como el Hijo del Hombre
 El águila representa a Juan mostrando a Jesús como el Hijo de Dios, quien está en todo lugar.

El Señor continúa siendo el mismo ayer, hoy y lo seguirá siendo por los siglos de los siglos. Aunque no tenemos que vivir por medio de rituales de la Ley hoy vivimos por la Gracia y Fe de nuestro Señor Jesucristo, es por esta razón que Jesús no vino a abrogar la ley sino mas bien a cumplirla, porque todo además de estar escrito ya estaba revelado en todo el tabernáculo y los profetas, (Mateo 5:17).

Este plan progresivo del Señor no ha terminado puesto que hoy día a causa de la la victoria en la Cruz del calvario el Señor se encuentra a la diestra del Padre dejándonos al consolador para que more en nuestros cuerpos, (Juan 14:26).

Reflejando así que cada día debemos llevar nuestra cruz por amor a lo que el Señor ha hecho por nosotros y sabiendo cual es la morada eterna que nos espera junto a Él.

El mismo deseo, del Padre de habitar en medio de su pueblo, hoy mismo lo estamos viviendo. Ya que el mismo espíritu nos anhela celosamente a cada instante de nuestras vidas, (Santiago 4:5).
Después de haberse rasgado el velo que intermediaba nuestra relación con el Señor (Mateo 27:51), hoy día tú y yo al igual que el sumo sacerdote tenemos cercanía personalizada y la entrada al lugar santísimo donde la llave para entrar será la intención de nuestro corazón, NINGUN SER HUMANO ESTA SEGREGADO DE ESTA BENDICION.

El verso clave en este breve estudio nos dice que: Jehová Dios, le dijo a moisés y harás lo que te he dicho conforme a todo lo que yo te muestre. (Exo 25:8).

Para entrar a la presencia de Dios y dar lugar a que el Espíritu Santo more en nosotros con libertad será exclusivamente a la manera de Dios y no a la del hombre. No importa que tan buenas cosas hagamos, que tan humanitarios o solidarios pudiésemos ser, que tan hermosas puedan escucharse nuestras alabanzas y adoraciones, si la ofrenda es con fuego extraño Dios no la recibirá ni tampoco abrirá sus puertas o mucho menos su Espíritu se manifestara en medio nuestro.
Dios nos ha dado su palabra conforme al reino eterno que nos tiene guardado, si queremos alcanzar su misericordia e intimidad, solo su palabra nos dará la luz y la guía para hacer lo correcto y agradable a Él para así después de esta tierra, habitar definitivamente en un reino incorruptible, apartado del mal.

D.S.




19 de febrero de 2010

La Perla Hoy

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Proverbios 13:7 - Hay quienes pretenden ser ricos, y no tienen nada; Y hay quienes pretenden ser pobres, y tienen muchas riquezas.

17 de febrero de 2010

SIEMPRE FIEL

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EL ÚNICO QUE NO TE PUEDE FALLAR...
Meditación Diaria
por RITCHIE PUGLIESE

VIGENCIA
MATEO 24:35 “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.”

¿Cuántas veces te han hecho o tú has hecho promesas? ¿Cuántas veces en tu vida te dijeron: -“te doy mi palabra...”- y luego te fallaron y no cumplieron lo prometido?

Muchas veces nosotros hacemos lo mismo: Damos la palabra de algo que luego no cumplimos, sea un préstamo, un compromiso, una relación de noviazgo, un negocio, en la amistad, una cita, etc., etc.

El engaño y la falsedad vienen a veces vestidos de seguridad. A simple vista la persona parece que va a cumplir con todo lo prometido o pactado, pero llegado el momento, nos vemos enfrentados a una triste realidad.

¡Menos mal que ésto no pasa con el Señor! El sí es un Dios de palabra, pues cumple todo lo que ha prometido. Sus palabras son tan fieles y estables que el pasaje de este día dice que, aún cuando el cielo y la tierra ya no existan, Su Palabra continuará siendo la misma.

La experiencia de la vida nos lleva cada vez a desconfiar y creerle menos a la gente. Por cierto no debemos generalizar, pero a medida que el tiempo pasa vemos un aumento de la deslealtad y del incumplimiento de las palabras.

Quizás tú has sido engañad@ más de una vez y te has transformad@ en un ser "incrédul@", incapaz de volver a creer en la palabra de nadie. ¿Sabes una cosa? El único que no te puede fallar es el Señor ¿No será tiempo ya de empezar a confiar en Su poderosa Palabra y gozar de las muestras de Su amor?

CONFESION DE FE: CONFIO EN LA PALABRA DE DIOS Y NUNCA SERE
DEFRAUDADO POR EL SEÑOR

DE FE EN FE

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BIENVENIDO A LA LIGA PROFESIONAL
Kenneth Copeland
“Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros”. Mateo 5:11-12
Cuando sufra persecución, no se ponga a lamentarse y a quejarse. No pierda su tiempo sintiendo lástima de sí mismo. A pesar de lo que pueda pensar, esa persecución no ha venido porque el diablo encuentra placer en fastidiarle. Viene porque usted ha llegado a ser una amenaza para él. Viene porque ha puesto la Palabra en su corazón, y él sabe que si no consigue sacarla, usted va a ocasionarle más problemas de los que él puede manejar.
Por eso, ¡regocíjese! La persecución significa que usted ha llegado a la liga profesional. Significa que el diablo lo toma tan seriamente que envía a los mejores jugadores para ponerle fuera del juego.
Los jugadores que llegan al evento final no buscan alguna manera de evitarlo. Ellos no dicen: "Caramba, ojalá no tuviera que estar en ese partido final; esos tipos son los jugadores más grandes y rudos del país. Tal vez me enferme y no tenga que jugar". ¡No! Ellos saborean la oportunidad. "Voy a enfrentarlos - dicen - . He luchado toda mi vida para llegar aquí, y ahora voy a probar que soy el mejor".
Así debería ser cuando el diablo lo reta. Usted debe aceptar ese reto con gozo, sabiendo que va a salir victorioso. Después de todo, su Dios es poderoso para sacarlo adelante. Él nunca se detiene y se pregunta si tiene los recursos necesarios para solucionar las dificultades que usted enfrenta. Él sabe que puede destruir lo que el diablo envíe contra de usted.
Así es que, cuando la persecución venga, confíe en Dios y regocíjese de saber que usted ha llegado a la liga profesional.
Scripture Reading: 1 Pedro 4:12-19

16 de febrero de 2010

CUIDA TU MATRIMONIO

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NO OLVIDES QUE los detalles y romper con la rutina son determinantes para crear nuevos ambientes en la relación con tu pareja.
Recuerda que Dios dice: ¨Honroso sea en todos el MATRIMONIO…¨ (Hebreos 13:4)


13 de febrero de 2010

ALCANZANDO MI BENDICION

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Pareció bien a Darío constituir sobre el reino ciento veinte sátrapas, que gobernasen en todo el reino. Y sobre ellos tres gobernadores, de los cuales Daniel era uno, a quienes estos sátrapas diesen cuenta, para que el rey no fuese perjudicado. Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior. Daniel 6:1-3

Muchas veces anhelamos crecimientos, logros y desarrollos en cualquier área de nuestras vidas y cuando Dios comienza a obrar, corremos de la bendición diciendo cosas como: yo no soy digno, es que tengo tal defecto, es que no lo hago tan bien como lo hace fulano, yo no estoy capacitado para eso…mientras que esto deteniene lo que Dios nos esta enviando.

Herman@, Daniel fue llevado a otras tierras a vivir obligatoriamente en medio de una cultura pagana, el reconoció que no tenía otra opción y decidió no contaminarse, viviendo toda una vida de desafíos una y otra vez.
El verso nos habla de funcionarios gubernamentales para la administración de la nación babilónica, además había tres gobernadores de los cuales Daniel era uno, aquel quien marcaba la diferencia en todo.

Daniel era extraño en tierras ajenas, no era de nacionalidad babilónica, y lo único que poseía era lo menos favorable en el territorio el cual se encontraba.
Pero dice la escritura que Daniel marcaba la diferencia porque en el había un Espíritu superior.
Este favor de Dios en su vida, hizo que aquellos que trabajan a su alrededor, incluyendo aquellos que tenían que rendirle cuenta, se levantaran en celo hasta el punto de quitarle la vida.
Una vez más, Dios nos muestra que Él es quien mueve a sus escogidos. Daniel promediaba en estos versos la edad de 80 años, pero aun así; esto no fue razón alguna para impedir ensanchar lo que Dios le había dado.
Escucha la voz de Dios, tan solo cree que puedes hacerlo pero al igual que Daniel esfuérzate en marcar la diferencia que aunque muchos se levanten en celos, si ya Jehová habló nada lo detendrá.
Daniel gano respeto delante del Rey Darío y esto es debido al buen trabajo que hacía en su función.
Sientes que Dios te ha confirmado algo nuevo?, no lo dudes acéptalo, lucha por ello, levántate y toma lo que Dios quiere darte, no fuiste llamado para quedarte en ruinas o derrotas mas glorifica su nombre, no mires los alrededores ni tus capacidades, sino mas bien mira, la sobrenaturalidad de Dios y la capacidad de Dios en ti. Este es un buen tiempo para experimentar nuevos cambios de Dios en nuestras vidas.

Quizás puedas ver tu pasado tratando de condenar tu futuro pero Dios te dice hoy que el ve tu futuro mejor de lo que tú podrías imaginártelo, a partir de ahora trabajemos juntos te dice el Señor.

El poder del Espíritu de Dios que mora en ti, es el poder que te ayudara manifestar prodigios en todo lo que emprendas.

Ds.



12 de febrero de 2010

SALMO 18

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1 Te amo, oh Jehová, fortaleza mía.
2 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador;
Dios mío, fortaleza mía, en él confiaré;
Mi escudo, y la fuerza de mi salvación, mi alto refugio.
3 Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado,
Y seré salvo de mis enemigos.
4 Me rodearon ligaduras de muerte,
Y torrentes de perversidad me atemorizaron.
5 Ligaduras del Seol me rodearon,
Me tendieron lazos de muerte.
6 En mi angustia invoqué a Jehová,
Y clamé a mi Dios.
El oyó mi voz desde su templo,
Y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.
7 La tierra fue conmovida y tembló;
Se conmovieron los cimientos de los montes,
Y se estremecieron, porque se indignó él.
8 Humo subió de su nariz,
Y de su boca fuego consumidor;
Carbones fueron por él encendidos.
9 Inclinó los cielos, y descendió;
Y había densas tinieblas debajo de sus pies.
10 Cabalgó sobre un querubín, y voló;
Voló sobre las alas del viento.
11 Puso tinieblas por su escondedero, por cortina suya alrededor de sí;
Oscuridad de aguas, nubes de los cielos.
12 Por el resplandor de su presencia, sus nubes pasaron;
Granizo y carbones ardientes.
13 Tronó en los cielos Jehová,
Y el Altísimo dio su voz;
Granizo y carbones de fuego.
14 Envió sus saetas, y los dispersó;
Lanzó relámpagos, y los destruyó.
15 Entonces aparecieron los abismos de las aguas,
Y quedaron al descubierto los cimientos del mundo,
A tu reprensión, oh Jehová,
Por el soplo del aliento de tu nariz.
16 Envió desde lo alto; me tomó,
Me sacó de las muchas aguas.
17 Me libró de mi poderoso enemigo,
Y de los que me aborrecían; pues eran más fuertes que yo.
18 Me asaltaron en el día de mi quebranto,
Mas Jehová fue mi apoyo.
19 Me sacó a lugar espacioso;
Me libró, porque se agradó de mí.
20 Jehová me ha premiado conforme a mi justicia;
Conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado.
21 Porque yo he guardado los caminos de Jehová,
Y no me aparté impíamente de mi Dios.
22 Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí,
Y no me he apartado de sus estatutos.
23 Fui recto para con él, y me he guardado de mi maldad,
24 Por lo cual me ha recompensado Jehová conforme a mi justicia;
Conforme a la limpieza de mis manos delante de su vista.
25 Con el misericordioso te mostrarás misericordioso,
Y recto para con el hombre íntegro.
26 Limpio te mostrarás para con el limpio,
Y severo serás para con el perverso.
27 Porque tú salvarás al pueblo afligido,
Y humillarás los ojos altivos.
28 Tú encenderás mi lámpara;
Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas.
29 Contigo desbarataré ejércitos,
Y con mi Dios asaltaré muros.
30 En cuanto a Dios, perfecto es su camino,
Y acrisolada la palabra de Jehová;
Escudo es a todos los que en él esperan.
31 Porque ¿quién es Dios sino sólo Jehová?
¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?
32 Dios es el que me ciñe de poder,
Y quien hace perfecto mi camino;
33 Quien hace mis pies como de ciervas,(A)
Y me hace estar firme sobre mis alturas;
34 Quien adiestra mis manos para la batalla,
Para entesar con mis brazos el arco de bronce.
35 Me diste asimismo el escudo de tu salvación;
Tu diestra me sustentó,
Y tu benignidad me ha engrandecido.
36 Ensanchaste mis pasos debajo de mí,
Y mis pies no han resbalado.
37 Perseguí a mis enemigos, y los alcancé,
Y no volví hasta acabarlos.
38 Los herí de modo que no se levantasen;
Cayeron debajo de mis pies.
39 Pues me ceñiste de fuerzas para la pelea;
Has humillado a mis enemigos debajo de mí.
40 Has hecho que mis enemigos me vuelvan las espaldas,
Para que yo destruya a los que me aborrecen.
41 Clamaron, y no hubo quien salvase;
Aun a Jehová, pero no los oyó.
42 Y los molí como polvo delante del viento;
Los eché fuera como lodo de las calles.
43 Me has librado de las contiendas del pueblo;
Me has hecho cabeza de las naciones;
Pueblo que yo no conocía me sirvió.
44 Al oír de mí me obedecieron;
Los hijos de extraños se sometieron a mí.
45 Los extraños se debilitaron
Y salieron temblando de sus encierros.
46 Viva Jehová, y bendita sea mi roca,
Y enaltecido sea el Dios de mi salvación;
47 El Dios que venga mis agravios,
Y somete pueblos debajo de mí;
48 El que me libra de mis enemigos,
Y aun me eleva sobre los que se levantan contra mí;
Me libraste de varón violento.
49 Por tanto yo te confesaré entre las naciones, oh Jehová,
Y cantaré a tu nombre.(B)
50 Grandes triunfos da a su rey,
Y hace misericordia a su ungido,
A David y a su descendencia, para siempre.

11 de febrero de 2010

Salmo 119:2

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“Bienaventurados los que guardan tus testimonios, y con todo el corazón te buscan”. Salmo 119:2

El tipo de relación que Dios desea tener contigo es personal, de Padre a hijo. Cuando tu le entregas el corazón a Jesús y sigues sus consejos divinos, tus pies no tropiezan, tus decisiones son acertadas, tus posiciones seguras, tus relaciones prósperas y tu vida abundante y completa.

¿Es así de sencillo? Si, lo es. Somos nosotros los que complicamos las cosas simples de Dios. Nos internamos en los laberintos de la nacionalización, de la filosofía, de la incredulidad, del escepticismo cruel o de la duda existencial, y nos perdemos en la oscuridad de nuestros miedos, complejos y traumas, hasta que quedamos definitivamente prisioneros de nuestros propios fantasmas.

Nadie puede servir a dos señores, porque amarás más a uno y aborrecerá al otro. A Dios se le sirve por entero, sin divisiones. Un ser dividido no tiene posibilidad de ser feliz.

Al comienzo de este nuevo día, repite para ti “Bienaventurados los que guardan tus testimonios, y con todo el corazón te buscan”. Bendiciones a todos!!!!!!!!

10 de febrero de 2010

El ejercicio muscular “NO ES MODA DE AHORA”

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Sabía que los gimnacios datan de los años 300 antes de Cristo aproximadamente, en donde el emperador Alejandro Magno se ejércitaba en ellos como parte de la cultura griega.Wao! y como ahora todo el mundo está en verse con un cuerpo bien formado, la gente va a los “Gyms”; a mi en lo particular me gusta mucho practicar deportes y mantener la forma, pero de igual manera hay que ejercitar el espíritu humano… COMO?? … Bueno, el apóstol Pablo aconseja a su joven amigo Timoteo: (1Timoteo 4:7) “Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad;”. Esto no es más que la devoción a Dios, así que de la misma forma en que nuestro cuerpo lo ejercitamos para lucir bien, también seamos diligentes para que la parte eterna de nuestra vida sea fortalecida en Dios.

9 de febrero de 2010

EL MAGMA...Qué es ?

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El magma es roca derretida que se encuentra a grandes profundidades del manto terrestre, y en porciones de la corteza llamadas cámaras de magma. Esto es el producto de los estudios científicos determinado después del 1950, pero quiero compartirles lo que encontré en la bíblia, específicamente en el libro más antiguo de ella, escrito posiblemente hace unos 3,000 años (1473 a. C.), el libro de Job.
Job 28:5 De la tierra nace el pan, Y debajo de ella está como convertida en fuego.

8 de febrero de 2010

Sabes cuantas veces lloró Jesús en los relatos bíblicos de su biografía?

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La Biblia registra en dos ocasiones en la que nuestro Señor Jesús lloró:
Lucas 19:41 -Al entrar en Jerusalén por su incredulidad
Juan 11:35 -Cuando muere su amigo Lázaro.

Favor de no tocar !!!

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A pesar de anuncios de "Favor de no tocar", un museo NO estaba teniendo mucho éxito en mantener a la gente sin tocar - y ensuciar - muebles de mucho valor y obras de arte. Pero este problema se resolvió de la noche a la mañana cuando un empleado inteligente del museo reemplazó los anuncios por otros que decían en rojo: "Cuidado, lave sus manos después de tocar!" Today in the Word, March, 1990

Lo prohibido siempre ha resultado atractivo, por eso es que los seres humanos acceden facilmente al mal, porque ha sido prohibido. Es el mismo caso de Adán y Eva, accedieron a lo prohibido y redundó en una catástrofe mundial. Mi consejo es que debemos adoptar conocimiento sobre lo que se prohibe para entender REALMENTE porque no debemos acceder a ello. Mucha gente se confunde respecto a la Biblia, solo observan las prohibiciones que en ellas hay pero no se detienen a analizar los por ques de tales prohibiciones. Muchas veces nos comportamos delante de Dios como los niños que no entienden que su padre solo desea su bienestar.

5 de febrero de 2010

UNA GRAN PERLA!!!

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El camino a la Felicidad no es Recto
Existen curvas llamadas, Equivocaciones
Semáforos llamados Amigos,
luces de precaución Llamados Familia,
Túmulos de tropiezos que se deben
Vencer para llegar al final.
Pero solo se logra si tienes
una llanta de repuesto
Llamada Decisión,
un potente motor llamado Amor,
Un seguro llamado Fé,
abundante combustible
llamado Paciencia
y sobre todo un Conductor llamado:
**Jesucristo**

¿La religion es un camino indispensable para llegar a Dios?

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Hola Daiana, antes de abordar mi comentario traigo una definición obtenida en Wikipedia acerca del término religión. Dice: La religión es un elemento de la actividad humana que suele componerse de creencias y prácticas sobre cuestiones de tipo existencial, moral y sobrenatural. Se habla de «religiones» para hacer referencia a formas específicas de manifestación del fenómeno religioso, compartidas por los diferentes grupos humanos.Quise mostrar esta deficición, que también es similar a alguna otra que consulté, por la razón que este término tiene una connotación sobre diferentes acciones que realizan algunas personas, NO porque hayan tenido convicción plena de conocimiento acerca de Dios, sino mas bien como un cumplir moral ante la sociedad. REALMENTE LA RELIGIÓN NO TE CONDUCE A DIOS.Sin embargo, si tu relacionas la religión con una iglesia, entonces sí te digo que SÍ, por una sencilla razón. La iglesia no es sinónimo de un templo, sino de un cuerpo. Jesús, el único camino a Dios (Juan 14:6), se refirió a la iglesia como la única entidad capaz de vencer al mal(Mateo 16:18), el cual ha separado al ser humano de Dios. La iglesia no es un TEMPLO, la iglesia es un CUERPO (Colosenses 1:24 Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia; ). Una persona llega a Dios por medio de Jesucristo, Jesucristo a su vez NO SALVA a una persona, EL SALVA a un cuerpo, o sea, a un conjunto de personas que obran en armonía a los cuales ha querido llamar IGLESIA.Entonces he aquí la pregunta??? Debo visitar un templo??MI RESPUESTA ES, SÍ. Porque dentro del templo está la iglesia de Jesucristo, por al cual murió y la cual viene a buscar.
Pregunta hecha en el foro del Club de Perlas, por Diana.-
http://perlasdedios.ning.com/forum/topic/show?id=1992600%3ATopic%3A9931

4 de febrero de 2010

La Decisión

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Cuenta una historia de un peregrino perdido en el desierto muriéndose de sed divisó a lo lejos una vieja choza destartalada, curtida por la intemperie, que producía una pequeña sombra del calor y del desierto. Descubrió con la mirada una vieja y oxidada bomba de agua. Se precipitó, tomó la manija, la accionó una y otra vez: no salía nada. Desilusionado notó que a un lado había una vasija... le quitó la tierra y el polvo y leyó un mensaje que decía: “amigo, tienes que cebar la bomba con toda el agua de esta vasija”.


P.D.: Cerciórate de llenarla nuevamente antes de irte.
Quitó el corcho: vasija casi llena. Tenía que tomar una decisión.Si bebía el agua viviría (un pensamiento excelente) Su objetivo era calmar la sed. Pero si la echaba toda en la vieja bomba, quizás obtuviera agua fresca y en abundancia. ¿Qué hacer?
¿No es acaso ésto un ejemplo de nuestras rutinas? Instrucciones tenues, escritas hace cuánto. ¿Conocemos a Dios lo suficiente? Sus instrucciones nos las impartieron cuando éramos pequeños... ¿Las recordamos?
El peregrino echó de mala gana el agua en la bomba, tomo la manija, empezó a moverla. Rechinar del metal... no salía nada. Comenzó a gotear... mugre, luego goteó agua sucia, luego un pequeño hilo y finalmente un chorro de agua. Llenó la vasija y bebió y volvió a llenarla y a beber.
Luego llenó la vasija para el próximo peregrino, puso el tapón y agregó esta nota: “Créeme que funciona. Lo tienes que dar todo, antes de obtener algo a cambio”. La Reflexión que hoy hacemos es:¿Estamos dispuestos a darlo todo? En mi familia... En mi trabajo... Con mi amigos...
Dios lo dio todo primero: Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.


por Francisco Javier Montero Serrano y Ana María Palacio Araujo.

2 de febrero de 2010

SEAMOS BUENOS ADMINISTRADORES

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Fuente: www.AsAManThinketh.net

FILIPENSES 4: 12-13 “Se lo que es vivir en la pobreza, y también lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a hacer frente a cualquier situación, lo mismo a estar satisfecho que a tener hambre, a tener de sobra que a no tener nada. A todo puedo hacerle frente, gracias a Cristo que me fortalece.”


¡el hábito del ahorro y la provisión para el futuro!

Vaya que si este sería un magnífico legado a las nuevas generaciones... obsesionadas como están en la gratificación instantánea y el sacarle el máximo goce a cada momento.

La verdad es que la vida es una carrera de maratón, con momentos sublimes y momentos terribles. El apóstol nos comparte en el pasaje Bíblico que había aprendido a contentarse tanto en la abundancia (que todos anhelamos) como en la escasez (que todos detestamos). Wow... eso sí que es una verdadera relación con un Dios que nos acompaña en toda circunstancia.

Enseñémos a nuestros hijos tanto físicos como espirituales a planear para el futuro, a invertir en él, a saber esperar, a ser buenos administradores (1ª PEDRO 4:19 “Como buenos administradores de los diferentes dones de Dios, cada uno de ustedes sirva a los demás según lo que haya recibido”)... tal vez todos necesitamos un "frasco de pepinillos" en nuestra habitación para recordárnoslo.
Adelante y que el Señor les bendiga. AMÉN

GRACIAS SEÑOR

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Gloria Copeland
Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.
– 1 Tesalonicenses 5:18
Dese cuenta de que este versículo bíblico nos instruye a dar gracias en todas las cosas, no por todas las cosas. Cuando la calamidad o la tentación nos golpean, no tenemos que dar gracias a Dios por ellas, porque Él no es el autor de esas cosas. Todo lo contrario, Él es quien nos muestra la salida para escapar de ellas, y esa es la razón por la cual debemos ser agradecidos con Él.
Si usted lee los cuatro Evangelios, verá que Jesús nunca dio gracias por la enfermedad o la muerte. Pero cuando estuvo ante ellas, su reacción fue vencerlas por el poder de Dios. Por eso, dé gracias como Jesús lo hizo: no por las actividades del enemigo, sino por la victoria que Dios le ha dado sobre ellas.
Scripture Reading: Juan 11:1-48
Juan
Capítulo 11
11:1 Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana.
11:2 (María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume, y le enjugó los pies con sus cabellos.)
11:3 Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo.
11:4 Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.
11:5 Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro.
11:6 Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba.
11:7 Luego, después de esto, dijo a los discípulos: Vamos a Judea otra vez.
11:8 Le dijeron los discípulos: Rabí, ahora procuraban los judíos apedrearte, ¿y otra vez vas allá?
11:9 Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo;
11:10 pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él.
11:11 Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle.
11:12 Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará.
11:13 Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.
11:14 Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto;
11:15 y me alegro por vosotros, de no haber estado allí, para que creáis; mas vamos a él.
11:16 Dijo entonces Tomás, llamado Dídimo, a sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él.
11:17 Vino, pues, Jesús, y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro.
11:18 Betania estaba cerca de Jerusalén, como a quince estadios;
11:19 y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas por su hermano.
11:20 Entonces Marta, cuando oyó que Jesús venía, salió a encontrarle; pero María se quedó en casa.
11:21 Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.
11:22 Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.
11:23 Jesús le dijo: Tu hermano resucitará.
11:24 Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero.
11:25 Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
11:26 Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
11:27 Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.
11:28 Habiendo dicho esto, fue y llamó a María su hermana, diciéndole en secreto: El Maestro está aquí y te llama.
11:29 Ella, cuando lo oyó, se levantó de prisa y vino a él.
11:30 Jesús todavía no había entrado en la aldea, sino que estaba en el lugar donde Marta le había encontrado.
11:31 Entonces los judíos que estaban en casa con ella y la consolaban, cuando vieron que María se había levantado de prisa y había salido, la siguieron, diciendo: Va al sepulcro a llorar allí.
11:32 María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verle, se postró a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.
11:33 Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que la acompañaban, también llorando, se estremeció en espíritu y se conmovió,
11:34 y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve.
11:35 Jesús lloró.
11:36 Dijeron entonces los judíos: Mirad cómo le amaba.
11:37 Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía éste, que abrió los ojos al ciego, haber hecho también que Lázaro no muriera?
11:38 Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima.
11:39 Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días.
11:40 Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?
11:41 Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído.
11:42 Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.
11:43 Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera!
11:44 Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.
11:45 Entonces muchos de los judíos que habían venido para acompañar a María, y vieron lo que hizo Jesús, creyeron en él.
11:46 Pero algunos de ellos fueron a los fariseos y les dijeron lo que Jesús había hecho.
11:47 Entonces los principales sacerdotes y los fariseos reunieron el concilio, y dijeron: ¿Qué haremos? Porque este hombre hace muchas señales.
11:48 Si le dejamos así, todos creerán en él; y vendrán los romanos, y destruirán nuestro lugar santo y nuestra nación.

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