Alastair Anahuersh vio con asombro e incredulidad, en la distancia, de qué manera el helicóptero se precipitaba a tierra. Ocurrió de repente, como en los desenlaces rápidos e inesperados en una película. Era media mañana y se desplazaba rápido por la autopista, en Texas. Detuvo el auto. No podía creer lo que estaba ocurriendo. Sólo cuando dimensionó lo que ocurría, viró el vehículo y atravesó metros y metros de terreno arenoso hasta la cuneta en la que se había incrustado la aeronave. [VER MAS...]
El espectáculo que tenía frente a sus ojos le horrorizó. El aparato estaba destrozado. Corrió en dirección hacia la armazón de hierro retorcido y comenzó el rescate. El copiloto estaba muerto. El piloto se quejaba. Era necesario levantar una buena parte del helicóptero. La desesperación embargaba sus pensamientos. Sudaba copiosamente. Elevar unos cuantos centímetros las láminas desechas, ameritaba la presencia de varias personas, pero estaba solo. "Ayúdame, Señor" musitó. Y lo logró. El taciturno mecánico de profesión, alguien que pasaba inadvertido en su barrio, se convirtió en héroe de la noche a la mañana. Salvó a una persona de morir atrapada entre varillas ya acero. Lo hizo por convicción. Nadie lo obligó. Quería hacerlo. Dios le ayudó.Dentro de cada ser hay enormes potencialidades que afloran cuando clamamos a Dios. Él se manifiesta poderosamente a través nuestro. En los momentos de crisis no nos abandona. Está con nosotros. Libera su poder. Obra milagros. Responde a nuestras oraciones.El profeta escribió hablando en nombre del Creador al pueblo de Israel y también a nosotros hoy: "Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con mi diestra victoriosa" (Isaías 41:10. Nueva Versión Internacional).
Enviado por Jacqueline Guzmán.-


















comentarios
0 Responses to "LA AYUDA DIVINA LLEGA A TIEMPO"Publicar un comentario